Camaradas;
la victoria es nuestra una vez más.
A pesar de enfrentarse a los ejércitos rosa y azules repartidos por todo el mundo, el Glorioso Ejército Rojo, en una demostración de determinación, análisis y capacidad ejecutiva perfectas, literalmente se escurrió entre las defensas enemigas y asestó su contundente golpe en la diana de su moral.
Fueron varios los escenarios de los enfrentamientos. Desde nuestra querida estepa, parte de nuestra patria, hasta los territorios coloniales del gigante yankee.
Hay que destacar la valerosa muerte de nuestro querido compatriota el soldado camarada Igor, conocido como "el soldado Paco" que murió en la campaña africana, no sin antes eliminar a un número equivalente a 10 veces su propio número.
¡Un hijo de la madre patria digno de los más altos honores espartanos!
Sea donde fuere, la mejor estrategia unida a un fino y aséptico desarrollo, hicieron que ya en el segundo tiempo de la guerra, Vladimir y sus tropas se alzasen con la victoria ante la sorpresa y reconocimiento posterior de nuestros enemigos.
Semper fidelis.
Vladimir.